Durante estos días, del 02 al 06 de Febrero, la localidad de la umbría de la Sierra de Mariola celebra su homenaje anual a San Blas. Lo hace cubierta de nieve y con unas temperaturas muy bajas. Las mantas de calle, producto tradicional del textil de Bocairent homenajeado en la escultura de entrada a la población, abrigan la celebración de los Moros y Cristianos más madrugadores del calendario festivo valenciano.

La “retreta de les caixes”, en recuerdo a aquel 06 de Noviembre de 1632 cuando el obispo de Sebaste fue elegido patrón de Bocairent, abrió el Viernes la actividad festera al sonido del tambor, a la luz de los faroles de papel y al abrigo de la manta tradicional. Por la noche, el desfile de las nueve filas concluyó con una verbena a cargo del grupo Eñe.

El Sábado por la mañana, la interpretación de los himnos precedió el pasacalles de las bandas de música participantes en las fiestas que condujo hasta la zona del disparo de una mascletà. Sin embargo, la principal cita fue a primera hora de la tarde, cuando las calles de Bocairent viajaron en el tiempo y en el espacio de la mano de las filas y de sus capitanías.

El día dedicado a San Blas amaneció, frío y acompañado de nieve, con la diana para dejar paso, a mediodía, a la misa solemne oficiada por el obispo auxiliar de Valencia, Javier Salinas, y cantada por la Agrupación coral de Bocairent dirigida por Damián Molina. El piquete de la fila Terç de Suavos y el baile del moro impulsado por los Moros viejos animaron la tarde hasta la hora de la procesión que recorrió las calles históricas de la localidad hasta la llegada a la plaza del Ayuntamiento donde se esperaba la entrada del guión pintado por Joaquín Sorolla, de la reliquia y de la imagen del patrón en unos instantes de gran emotividad que se repitieron en el retorno a la iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora.

La diana de este Lunes servirá para iniciar la jornada protagonizada por las batallas entre los bandos cristiano y moro que acabarán con los parlamentos entre los embajadores Miguel Pérez y Pablo Verdú. Por la noche, la “retreta” pondrá el toque humorístico a las fiestas antes de encarar el último día de las celebraciones que moverá con un nuevo pasacalle matinal antes de encarar la subida a la ermita del Santo Cristo para la misa en acción de gracias y el acto del despojo del moro.

El beso de la reliquia cerrará este Martes la mañana mientras que el cambio de bandas que proclamará las capitanías del 2019 marcará el declinar de las fiestas. Antes, sin embargo, la “cordà de cañas”, especialmente valorada en el ámbito pirotécnico por su singularidad, pondrá el colofón a unas celebraciones en que los moros y cristianos de Bocairent intentarán dar calor al inicio del mes de Febrero como desde hace más de 150 años.