Conchi, de 45 años, ha sido detenida por, presuntamente, premeditar la muerte de un hombre, un jubilado de 69 años con la que se había casado hacía quince días. Conchi es de Onil, vivía en Sax, pero era habitual de los juzgados, la comisaría y el Hospital de Alcoy.

Ha estado tres días en los calabozos de la Policía Nacional de Alicante, sin comer nada y repitiendo una y otra vez que no sabe nada del asesinato de su ya ex-marido: un hombre de 69 años con quien se había casado hacía quince días. El Miércoles, en un aparcamiento al aire libre de la Albufereta de Alicante, un agente de policía que estaba de permiso, sorprendía al cuidador de Conchi apuñalando presuntamente con un destornillador al hombre de 69 años. La policía detenía a Conchi y a su cuidador, en lo que parece mantenía una relación amorosa.

Este caso ha conmocionado a Alicante y también a nuestras comarcas, porque Conchi era de Onil y era habitual en los juzgados de Alcoy. Habitualmente se mueve en silla de ruedas, aunque familiares y amigos en declaraciones a medios de Alicante insinúan que podría estar fingiendo. Un abogado que ha atendido de oficio a Conchi en Alcoy asegura que la mujer podría fingir su lesión medular a la espera de que le otorguen una indemnización de 200.000 euros por un accidente de tráfico que sufrió. Una de sus parejas en Alcoy, pasó un par de noches en el calabozo acusado de maltrato a Conchi. El hombre quedó finalmente en libertad.

Conchi también ha pasado varias veces por la planta de psiquiatría del Hospital de Alcoy por su comportamiento y trastornos. Se da la circunstancia de que uno de sus ex-maridos murió en plena calle en Ibi degollado por su propio hermano.