El Ayuntamiento de Alcoy acogió durante la noche del Lunes un debate a instancias del Grupo Municipal de Guanyar, que reclamaba la adopción de medidas para garantizar el bienestar de los animales que participan en las distintas celebraciones festeras que se desarrollan en la ciudad, especialmente en los Moros y Cristianos. El Gobierno Municipal destacó que en la actualidad ya se ejerce un control en este sentido, que este año se va a complementar con otras medidas. Entre ellas, la iniciativa de la Asociación de San Jorge de que los jinetes que participen en las Entradas, especialmente los cabos batidores, mantengan en todo momento un comportamiento correcto tanto para proteger a los caballos como también para evitar posibles accidentes que se puedan producir.

Guanyar, en concreto, reclamaba la redacción de un protocolo atendiendo a la gran cantidad de animales que participan en celebraciones como la Cabalgata de Reyes Magos o, sobre todo, las Fiestas de Moros y Cristianos. La edil Vicky Llàcer justificaba la solicitud de su grupo sobre la base de que esta participación «no puede hacerse a cualquier precio y hay que impedir que lo hagan en situaciones perjudiciales o inadecuadas, porque comporta un riesgo para las personas y para los mismos animales, pudiendo sufrir momentos de angustia poniendo en peligro su salud y la de las personas que los rodean».

Por parte del Gobierno Municipal, la concejala Aroa Mira subrayaba que en la actualidad ya se está trabajando en este asunto, con la presencia de veterinarios que velan por la salud de los animales, «y saben lo que les hace falta en cada momento. No hay que magnificar un problema a veces desde el desconocimiento, porque son los expertos los que deben ejercer el control, como ya sucede en la actualidad». Con todo, la edil anunció que de cara a las próximas Fiestas se van a tomar además otras medidas complementarias, como la que ya está impulsando la Asociación de San Jorge, entidad encargada de la organización de los Moros y Cristianos.

El presidente de este organismo, Juan José Olcina, ha indicado que ya se han mantenido diversas reuniones para que los jinetes, especialmente los cabos batidores, que desfilan delante de las escuadras, tengan un comportamiento adecuado. «A veces el momento de euforia es tan grande que se pone al caballo al límite, y eso puede resultar peligroso tanto para el caballo como para el público. La gente tiene que entender que llevar una montura supone un riesgo, como si de un vehículo se tratara, y más si tenemos en cuenta que las distancias en el caso de las Entradas son escasas en relación a los espectadores».