ARTÍCULO DE OPINIÓN:

Después de unos meses de obligado retiro, lejos de mi tierra y una vez de regreso, encuentro de todo sigue casi igual. El Día de la Marmota. Entre lo que veo, lo que me cuentan y lo que he podido seguir por las redes, primero el confinamiento, después, el verano y ahora otra vez la COVID han logrado que la actividad de la ciudad sigua más o menos igual que al principio de marzo.

Para el gobierno de la ciudad, la actitud de los partidos de la oposición, unos de relajo y otro difuminado completamente, le ha venido de lujo. El alumno aplicado sigue trabajando aunque rebaje sus esfuerzos, contagiado por el aire de calma, aunque esta calma se viera  bruscamente azotada por la terrible situación creada por esta plaga en forma de pandemia; pero el alumno pasota, inepto, o simplemente atento a la galería paralizó por completo su ritmo ya que no ha habido opción para su posturno. En fin, como en todas las aulas de todos los centros educativos, pero traducido al aula de la “Casa Grande”, la casa de todos los alcoyanos.

Y, comentando esto con algún allegado, me decía que desde el gobierno municipal “no se ha parado de trabajar” en estos pasados meses de crisis. Pues claro, faltaría más. Mantener la inercia del día a día, organizar un homenaje a las víctimas que la maldita pandemia se ha cobrado, la creación de algún nuevo impuesto y alguna obra en marcha. ¡Faltaría más, dije yo!. Eso es como en cualquier casa, sea festivo o sea época vacacional, se ha de ventilar, barrer (palabra sugerente) y hacer la comida. Pues en estas estamos, y la mayoría de la oposición en modo OFF, salvo tenues pinceladas que enmascaren su sentido de ser y justifiquen así su sueldo. Un sueldo acorde a su responsabilidad, que en varios casos está más que justificado pero que en otros es como regalar un buen dinero a “alguien que pasaba por allí en el momento oportuno o que supo dar el codazo más fuerte”. Otro gallo nos cantaría si se cobrara atendiendo a la productividad. Si se realizasen auditorías personales a los concejales, atendiendo a su implicación,  trabajo y a su efectividad (esto último le debe de chirriar a alguna o alguno), nuestro Ayuntamiento podría prescindir perfectamente de 7 u 8 concejales. Es un auténtico dispendio, un derroche consentido mantener, y digo mantener, a algunos de ellos, a 25 concejales para una ciudad como la nuestra y con la marcha que lleva. Con 15 ó 17 de ellos, se tendría que currar sí o sí. Una distribución establecida a priori por unanimidad. Quien ganase las elecciones poseería la mitad más uno del total de sillas y el resto a prorrateo. Un ahorro de una tercera parte de lo que actualmente se destina a sueldos sería un verdadero ahorro. Y…puestos a divagar o filosofear gratuitamente, qué ocurriría si se desinflasen las largas lista de funcionarios y trabajadores a cargo del erario municipal (son varios centenares), pues, que como se dice por aquí “Nadaríem de pancheta”. Sé que es fácil decir lo que digo, pero es un síntoma de que “el respetable” está hastiado de tanta “mangalocha”, de tantos cafés en los bares aledaños a su lugar de trabajo y accesos directos a cargos “no merecidos” sin contar con las voluntades, ni con la meritocracia necesaria. El día que todas las fuerzas políticas pudiesen ponerse de acuerdo en cosas como estas, la ciudadanía aplaudiría a rabiar medidas que beneficiasen de manera tan patente a nuestro Alcoy. ¿Soñar?, pues sí, porque, libre es el pensamiento y en ocasiones se sueña con la que lógica pudiese imperar.

Hay partidos que hoy en día son irrisorios en nuestro ayuntamiento, como es el caso VOX, pero, logró entrar, que no es poco; otros como Compromís, están ahí ejerciendo de oposición y no siempre se acierta, como demuestra la reciente abstención en la votación de la nueva normativa para el Centro de la ciudad, previo acuerdo unánime de toda la oposición, el PP con su discurso bronco y absolutamente siempre en contra de todo y con un portavoz que esgrime sus mensajes con voz epistolar, cuando durante años y años fue el hacha aniquiladora del partido al que actualmente representa, verlo para creerlo. Guanyar  ejercen de izquierda, pero light y  Podemos rendido a los pies del Califa Francés y…creo no olvidar a nadie. Bueno, disculpen había olvidado el punto folclórico de esta historia, Cs. Y punto, sin más comentarios ya que  los representantes en el Ayuntamiento de la formación naranja-descolorida se definen a ellos mismos, por su actitud, imagen e ineptitud demostrada. El resumen es simple, quien manda se ha endiosado; quien era hacha ,es mirlo; quien decía que podía, ni puede ni podrá; quienes ejercían de duros, se ha amansado y quien le preguntaba a su espejito, quién es la más de lo más, es la alumna inepta , necia y maleducada de la clase.

Con todo esto, cómo no queremos que el PSOE esté relajado; relajado, contento y satisfecho, por supuesto y como no podría ser de otro modo. Tiene patente de corso y vive políticamente en su tumbona.

El cuerpo me pide hablar, pero llegaría a ser monótono, porque la situación es así misma monótona, cansina y muy, pero que muy aburrida. Falta Rock and Roll., falta dinamismo, iniciativa e implicación de toda la sociedad, una sociedad que ya debiera despertar de su letargo, de nuestra larga hibernación y comenzar a dar puntapiés en los traseros de las y de los más bobos de la clase. Menos es más, con menos se trabaja mejor y dejémonos de pamplinadas y de lo que políticamente parece correcto, Asumiendo y quejándonos con la boca chica no cambiaremos nada. Acción, un punto de valentía y lamentándolo mucho, “caña al mono”.

A pesar de todo me siento feliz de haber regresado a la Galia, a la Galia alcoyana.

Pere Colom