ARTÍCULO DE OPINIÓN DE PERE COLOM

De vuelta con CS Alcoy.

Todos merecemos, al menos unos días de asueto físico y mental aún no alcanzando ni por asomo ese mes que teóricamente cada español debe disponer, pero ya se sabe que “no todos los españoles somos iguales ni en derechos ni en obligaciones. Bueno, pues en ello estoy, ejercitando mi menguado derecho entre una pequeña tienda de campaña y una familiar casa rural entre Valle de Ordesa y Bujaruelo, un paraje declarado reserva de la biosfera. Un entorno paradisíaco en primavera, debido al deshielo, pero ahora demasiado transitado y a pesar de todo, con bastantes horas de tranquilidad y calma, las primeras y las postreras. Yo he optado por invertir mi horario en pos de disponer de placidez, sosiego y silencio, y en este hermoso trance me desenvuelvo interrumpido esporádicamente por Francisca, una señora que ama su trabajo, su borda y su estilo de vida y que me ofrece aquello que ella supone que puedo necesitar, ¿un cafetito, unos yogurt casero de oveja o alguna fruta? con su continuada cancioncilla de “Vd no para de trabajar”, ignorando que ahora estoy relajado y haciendo aquello que deseo, botas, bastón, mochila, libros, bloc y lápiz, pero como toda historia, el encanto se tuerce al recibir por parte de mis allegados de la Galia alcoyana unas pinceladas que ilustran la situación, aunque a la vez la emborronan. Leo en mi móvil comentarios de diferentes interlocutores sobre la aletargada vida política ya casi al final del verano y la espiral nos hace recaer en el asunto de Cs de Alcoy y su ya anquilosado y asumido problema, un problema que ya en su día radiografié desde mi punto de vista y no por ignorancia sino por alejarme del lógico pesimismo, les deseé una pronta solución aunque conociendo el percal o la “percala” era un deseo vano y absurdo.

Ahora y recapitulando, según me comenta una amiga de pelo leonino, que , habiendo sufrido el partido Cs en Alcoy una guerra de guerrillas fraticida con posturas irreconciliables, después de una precampaña electoral, campaña y semanas posteriores a la misma sin el más mínimo atisbo de aludir, más bien eludir cualquier reflexión interna al respecto del rotundo fracaso y tremendo sonrojo de afiliados con cierto criterio democrático, amén de la vergüenza de sus simpatizantes aun anonadados por lo ocurrido y sin haber tenido posibilidad alguna de poder afrontar, explicar o exponer con ciertas garantías la situación en aras de detener la sangría ya que se convocó una asamblea en los últimos días de julio con una lógicamente exigua asistencia para “hablar como si nada hubiese ocurrido” y enarbolando la bandera del “olvidemos lo pasado y miremos al frente”, pero sin examen de conciencia, ni asunción de la culpa, ni propósito de enmienda y sin cumplir la pertinente penitencia. Eso ni por asomo ya que todos podrán deducir que ello hubiese supuesto la autoexclusión.

Vergüenza ajena siento ante lo que me recuerdan y que egoístamente dejé en el cajón debido a las fechas estivales y que ahora me aparece. Hastío y estío de los afiliados. Optaron finalmente por el estío debido a su hastío, y..digo vergüenza porque lejísimos de afrontar abierta y directamente el fracaso, cosa lógica y necesaria por parte de quien ha sido la espoleta, el percutor, la dinamita y que con su dedo ha puesto fin a un posiblemente gran proyecto que no es otra persona que Rosa García, cabeza sin pies de una lista preñada de nepotismo, o mejor dicho; unos pies sin cabeza.

Si, vergüenza sentí y ahora revivo desde mi tranquilidad en la montaña al recordar el relato de esa pseu-asamblea en la que lejos de reflexionar y asumir responsabilidades se tuvo que escuchar a la mala candidata, subida en su hondo y oscuro pedestal amenazar a cualquier posible disidente que osase hacer lo que ahora mismo yo estoy haciendo con lanzarlo al más infernal abismo que para ella no es otro que denunciarlo al órgano encargado de castigar, penalizar y meter en cintura al los díscolos. Lo más alejado a una actitud democrática y lo más cercano al fascismo.

Mala candidata que no sabe discernir que ni por haber sido diputada regional, ni por ostentar en el ranking el puesto “peor diputada valorada”, ni por ser la actual portavoz de su partido en Alcoy, nada de todo eso la convierte en la “persona fuerte” del partido. Ese cargo lo ostenta el coordinador/a de turno. Mejor haría atendiendo a las obligaciones que su nuevo y no merecido cargo le requiere, en lugar de inmiscuirse en campo ajeno. ¿Alguien por encima de ella?. No, Dios mío, a dónde hemos llegado.

García, mejor haría haber seguido calladita como en los meses de pre y post campaña y ahora que por ello cobra, acudir a las comisiones que le corresponda, a la Fuente Roja a honrar a nuestra patrona, a todo acto que el ayuntamiento realice, a la procesión del Corpus en lugar de repampimflársela en el camping de Oliva. ¿La sociedad alcoyana no es digna de su presencia?, no, creo que el planteamiento es otro; la sociedad alcoyana no merece que usted la represente. Sé que es en vano, pero no voy a dejar de clamarlo, si tuviese el más mínimo resquicio de dignidad no asomaría su gris figura por un lugar tan digno como es nuestra Casa Grande, pero ustedes saben que García es cum laude en malabarismo y libres-interpretaciones y todo lo traduce con ese erróneo argumento de la representatividad y a aquello de que “se debe a sus votantes”. Votantes de Cs, no votantes de su ya famoso chiringuito. Fue duro y cómico ese montaje lleno de cicuta que le dedicaron en loor y alabanza a sus glorias y méritos, pero estaremos de acuerdo en que usted facilitó todos los argumentos, guiones y protagonistas para tal despropósito circense.

Acuérdese de su anterior jefe el Sr. Aznar y siga su consejo, ¡Váyase sra García, váyase!. El camping de Oliva es un más que digno retiro, alejado de habladurías y del mundanal ruido de las personas normales y sanas de espíritu y mente.

Se que no estoy jugando al tenis, soy consciente de que mi partida es de frontón, Todo rebota contra una tapia, todo lo engullen sus tremendas tragaderas. Y ahora voy a hacer un gran esfuerzo para aparcar de nuevo el asunto y su tufo ya que Francisca me llama para la cena. Voy Francisca, ya he terminado. Hoy trucha rellena con acelgas y natillas caseras.

Pere Colom