La Guardia Civil ha detenido a cuatro personas como presuntos autores de una ciberestafa a una empresa de Banyeres de Mariola. Los cuatro detenidos, una mujer y tres hombres de entre 38 y 52 años, han estafado 83.000 euros a la empresa, a la que hackearon el sistema informático para obtener datos de sus clientes.

El hacker utilizaba ese listado para ordenar cobros a los clientes mediante transferencia bancaria. Según la investigación, se hacía pasar por el CEO de la empresa a través de una cuenta de correo falsa. Las cuentas a las que se ingresaban los pagos eran de dos personas, también detenidas, que percibían un porcentaje de beneficio por ceder su uso. Es lo que se conoce como mulas.

Los titulares de las cuentas eran un hombre de 38 años y una mujer de 52 con residencia, respectivamente, en Valencia y El Álamo (Madrid). Ambos testificaron que dos hombres les convencieron de abrir esas cuentas para cobrar unas ayudas bloqueadas por problemas con Hacienda.

El testimonio de los dos primeros detenidos permitió localizar a los dos autores de la estafa, dos nigerianos de 42 y 50 años, afincados en Alcorcón y Aranjuez.