EI Ayuntamiento de Alcoy, a través del departamento de Medio Ambiente, ha extremado las medidas de seguridad en los pozos del término municipal, tras el suceso acontecido recientemente en Totalán (Málaga), donde el niño Julen, de dos años, perdió la vida al caer en un pozo de 100 metros de profundidad que al parecer no estaba sellado como debía. El concejal delegado, Jordi Martínez, explica que desde el departamento se trabaja a dos niveles para aumentar la precaución y prevenir incidentes.

Por un lado, indica que en el cauce del río existen varias bocas recayentes a colectores de agua, que son responsabilidad de la empresa que gestiona la depuradora, puesto que son conducciones que terminan en la estación de Els Algars. A este respecto, Martínez destaca que recientemente se les ha puesto en conocimiento una incidencia referente a una tapa rota que presentaba cierto peligro.

Por otra parte, en relación a los pozos convencionales, los ubicados en terrenos particulares son responsabilidad del propietario y, en caso de detectar cualquier anomalía o recibir una denuncia ciudadana, se le requeriría al propietario subsanar el problema.