El Ayuntamiento de Alcoy ha sancionado con 1.501 euros a un vecino por reincidir en la realización de pintadas en mobiliario urbano. En la primera ocasión pudo cambiar la multa por trabajos en beneficio de la comunidad, algo que no podrá hacer nuevamente al tratarse de una falta muy grave por ser reincidente.

El concejal de Sanidad y Medio Ambiente, Jordi Martínez, ha lamentado que la sustitución de multas por trabajos sociales, una medida pensada para personas con escasos recursos, no haya funcionado en este caso. “A pesar de saber lo que cuesta limpiar las pintadas, ha decidido volver a ensuciar un espacio de todos así que tendrá que hacer frente a la sanción económica, puesto que en caso de reincidencia, no hay opción a conmutar la sanción”, explicó.

La primera sanción impuesta, según la ordenanza de Higiene Urbana, fue de 751 euros por hacer pintadas al mobiliario urbano. Fue conmutada por 75 horas de servicios a la comunidad, que consistieron en limpiar y pintar espacios de la ciudad. Al volver a reincidir, la sanción pasa a ser muy grave y asciende a 1.501 euros.

Martínez, explicó que el Ayuntamiento está actuando con la gente que realiza acciones en contra del civismo y el espacio público que es de todos, en este caso se trata de un reincidente.  El regidor apunta que el Ayuntamiento ha abierto expedientes por echar la basura a los solares, por orinar en la calle y que incluso hay una condena a prisión por hurto en el ecoparque. Además se está trabajando para que la gente que ensucia la ciudad deje de hacerlo, los ciudadanos tienen que ser conscientes que las conductas poco cívicas si se detectan tendrán las sanciones pertinentes. El civismo supone no ensuciar y atentar contra lo que es de todos, y se seguirá trabajando para que aquellos que lo hacen, entiendan que esa no es la mejor forma de actuar”, añadió el concejal.