El Camí de la Murtera, que da acceso al polígono de Sant Benet desde la calle Oliver, continúa cerrado al tráfico de vehículos casi un mes después de que fuera clausurado debido a los desprendimientos ocurridos a propósito de las fuertes lluvias acontecidas a mediados del mes de Septiembre. Las piedras y la tierra que se deslizó por la ladera recayente a la carretera han sido retiradas esta semana por las brigadas municipales, si bien de momento no se ha podido reabrir el paso, ya que se está a la espera de que el propietario de los terrenos aporte una solución definitiva al problema de desprendimientos que se origina cada vez que se produce un temporal de lluvias.

El concejal de Obras y Servicios, Jordi Martínez, ha explicado que cuando se originó el derrumbe se le requirió al propietario de los terrenos la limpieza del camino, al igual que la necesidad de adoptar medidas en la ladera para evitar que vuelvan a verse obligados a cortar la circulación. Finalmente, ha sido el Ayuntamiento quien, ante la urgencia de reabrir al tráfico la vía, procedió a despejar la carretera y a drenar la ladera, aunque se trata, como decíamos, de algo provisional.