El ciclista contestano Rafa Valls se vio obligado a abandonar el Giro de Italia. El corredor de Movistar sufrió una caída durante la décima etapa y no pudo continuar en la carrera.
Valls padeció un golpe en las costillas, aunque se mantuvo en todo momento consciente. El corredor se subió al coche del equipo. Ya en meta, tras pasar por el camión radiológico del Giro en Gualdo Tadino, se comprobó que sufría una contusión costal, sin que se apreciaran lesiones de mayor consideración. En los próximos días, pasará pruebas más completas.

El ciclista alicantino, que acumulaba 33 días de competición en esta temporada, dejó al equipo telefónico con un hombre menos en carrera. Valls afrontaba su primera carrera grande con Movistar Team. “Tengo un fuerte dolor en las costillas, pero de momento no se aprecia nada en las radiografías. En los próximos días me hare otras pruebas, cuando baje la inflamación”, comentaba desanimado antes de afirmar lo siguiente: “Ahora ya no se puede hacer más”. Valls se cayó al suelo junto a Rubén Fernández en la aproximación a la segunda de las tres cotas puntuables del día, Bruzzolana, de tercera categoría. Con un fuerte dolor en las costillas abandonó la carrera y se montó en el coche de su director Chente García Acosta.