La Fundación Caja Mediterráneo ha llevado a cabo un proceso de restauración integral del cuadro “Cuento de brujas”, una obra de gran formato realizada en 1904 por el pintor alcoyano Fernando Cabrera Cantó. Esta intensiva actuación ha permitido recuperar los singulares matices de luces y colores de un lienzo que se encontraba muy deteriorado. La pieza se expone actualmente en la sala del consejo del edificio del Centre d’Art d’Alcoi (CADA).

Fernando Cabrera Cantó pintó “Cuento de brujas” en Alcoy en 1904, a su regreso de una estancia en Italia. Es un cuadro de gran formato (250 centímetros de ancho por 204 de alto), que representa una escena rural con varios personajes, reunidos ante una gran chimenea de la que cuelgan productos del campo y aperos de labranza. En esta obra, Cabrera insiste en su tratamiento del fuego y en el juego de claroscuros que caracterizan muchas de sus pinturas. El mismo año 1904 el pintor presentó este lienzo, junto a otros siete, a la Exposición Nacional de Bellas Artes.

La actual Fundación Caja Mediterráneo adquirió esta pieza, que formaba parte de una colección particular, en el año 2005. La intención de la entidad era restaurarla e incluirla en la exposición permanente de sus fondos que se iba a hacer en el edificio del CADA. El proceso se vio interrumpido por el cierre de esta infraestructura cultural. Tras llegarse a un acuerdo para la reapertura del centro, que se produjo el pasado mes de Noviembre, la Fundación decidió encargar la restauración de este cuadro, que se encontraba muy deteriorado por el paso del tiempo y por la falta de cuidados. “Cuento de brujas” ha quedado expuesto de forma indefinida en una de las salas del CADA, en la que puede ser contemplado por todos los visitantes.

El proceso para devolverle la vida a esta pintura ha sido muy complicado a causa de su gran tamaño y de los numerosos puntos de deterioro que presentaba. Se ha actuado especialmente sobre el lienzo, sustituyéndose también su bastidor y realizándose una rehabilitación total del marco. El resultado final de estos trabajos es espectacular y permite disfrutar de los diferentes detalles y matices de una obra de gran complejidad pictórica, en la que Cabrera pone de relieve su dominio de la técnica pictórica.

Con el cambio del bastidor se ha permitido tensar el cuadro y eliminar las arrugas que presentaba. Por lo que respecta al lienzo, se ha efectuado una limpieza de polvo y de suciedad superficial, actuándose posteriormente con diferentes tratamientos químicos sobre los barnices oxidados y restos de cera. También se han corregido los numerosos repintes que presentaba la obra, así como el deterioro de la pintura que afectaba especialmente a las zonas más oscuras. La restauración impulsada por la Fundación Caja Mediterráneo también se ha extendido al valioso marco de este cuadro, reparando los numerosos desperfectos que había sufrido y recuperando su color y los diferentes elementos decorativos.

Una vez culminada esta operación de recuperación, los alcoyanos y los visitantes del CADA pueden contemplar en todo su esplendor un cuadro poco conocido de Fernando Cabrera Cantó; una obra artística de primer rango, que forma parte del legado de un hombre que está considerado como uno de los más destacados pintores españoles de finales del siglo XIX y principios del XX.