Este Viernes Ibi volvió a vivir el día más loco del año, en el que como marca la tradición “Els Enfarinats”, tomaron el poder del municipio con la vara de mando que les cedió el alcalde Rafael Serralta y implantaron la “Justicia Nueva” unas normas que hay que cumplir o se recibirá el correspondiente castigo, unas multas, que serán benéficas, ya que la recaudación fue donada al Asilo de San Joaquín.

El acto más conocido es el de la batalla, para el que este año el Ayuntamiento dispuso 1.600 kilos de harina, 250 docenas de huevos y casi 5.000 cohetes, a lo que hay que sumar la munición que aportan los dos bandos. Durante media hora voló harina, huevos que fueron utilizados como armamento y los cohetes que hicieron vibrar a los asistentes en la plaza de la iglesia de la Transfiguración del Señor que este año contaba con una protección especial, una lona ignífuga con acabado decorativo que cubrió toda la fachada salvaguardando este edificio catalogado como Bien de Relevancia Local. Esta protección, colocada por la concejalía de Urbanismo, llevaba impresa una imagen real de la propia Iglesia que ha recreado el edificio, protegiéndolo al mismo tiempo de la pólvora, cohetes y otros elementos que se utilizan en la Fiesta. Destacar los extintores transformados en cañones, utilizados para disparar harina.

Resaltar que este evento tiene lugar cada 28 de Diciembre, y forma parte de las Fiestas de Invierno. Por la tarde tuvo lugar la “danza” y ya de noche finalizaron con el “baile del Virrei'” con mujeres ataviadas con lujosos trajes, hombres cubiertos clásicas capas, y otros peculiares personajes conocidos como “los tapados”, disfrazados de las formas más variadas, cubiertos con capa y máscaras.