La denuncia de un agricultor de Cocentaina permitió desmantelar una empresa ficticia que había estafado más de 20.000 euros con anuncios falsos de venta online. El denunciante pagó 900 euros por dos máquinas vareadoras de olivos que nunca llegaron.

El equipo Roca de la Guardia Civil de Ibi inició una investigación que culminó con la detención de los dos estafadores, una mujer de 47 años y un hombre de 34, ambos vecinos de Málaga, a los que se les imputa 17 delitos de estafa y uno de usurpación de estado civil.

Los agentes centraron la investigación en la cuenta bancaria receptora de la transferencia, comprobando rápidamente que, en un plazo de tan sólo veinte días, se habían efectuado otras ocho transferencias o ingresos diferentes, a esa cuenta en concreto, sumando todas ellas más de 6.000 euros.

Como consecuencia de esta averiguación, se dispusieron a localizar más posibles víctimas de esas supuestas ventas de maquinaria online, identificando, finalmente, a cuatro personas más, estafadas por este mismo método y autores. Siguiendo esa línea de investigación, la Guardia Civil localizó otra cuenta más, domiciliada en la misma entidad, cuyo titular  había recibido 17 ingresos por valor de más de 14.500 euros, en un plazo de sólo dos semanas. Este hallazgo permitió identificar a trece víctimas más de estos estafadores.

Los anuncios consultados por los perjudicados eran de maquinaria y efectos extraídos de otros anuncios reales de una conocida aplicación de compra venta de objetos, de la que los estafadores extrajeron las fotografías y la información necesaria para ofertarlos después en sus anuncios falsos.

Los compradores interesados en estos productos convenían con los supuestos vendedores la forma de pago y, una vez realizado éste, recibían una factura por correo electrónico, a nombre de una empresa ficticia, en la que constaba, incluso, el CIF de la misma y los datos personales de su supuesto titular, dando así a la estafa una apariencia más real.

Los diferentes pagos detectados oscilan entre  los 350 y los 3.500 euros. En realidad, todos esos datos personales pertenecían a una de las víctimas quien, para formalizar uno de los pagos, envió a los estafadores una fotocopia de su propio DNI, por correo electrónico. Gracias a estos datos, los autores simularon ser una empresa de aspecto serio, con sede social en Ontinyent, domicilio, realmente, de uno de los estafados en cuestión.

Por este hecho, otro de los delitos a imputar a los posibles autores es el de usurpación de estado civil, por haber utilizado los datos de un tercero sin su consentimiento expreso, usando su nombre para la comisión de las estafas.

Tras un minucioso análisis, los agentes decidieron ponerse en contacto con el responsable de seguridad del servicio informático de dicha aplicación móvil, al que le solicitaron la baja de los más de 300 anuncios ofertados en el perfil de dicha empresa valenciana, para prevenir más posibles estafas de este tipo.

Entre los objetos anunciados, destacaban los productos electrónicos, como ordenadores, cámaras fotográficas, estufas de pellets, robots de cocina, así como también herramientas agrícolas de todo tipo (vareadoras, generadores eléctricos, motores, prensas hidráulicas, entre otros). Las supuestas ventas de todos ellos podrían haber aportado a los autores unas ganancias de decenas de miles de euros, ya que, en tan sólo 20 días, consiguieron hacerse con más de 20.500 euros.

Con toda esta información obtenida, la Guardia Civil logró identificar plenamente a los dos autores de este entramado de estafas, resultando ser dos amigos, vecinos de Málaga, una mujer de 47 años y un hombre de 34, ambos españoles, a los que se les imputa 17 delitos de estafa y 1 de usurpación de estado civil.

Hasta allí se desplazaron efectivos de Policía Judicial de la Guardia Civil de Villena, para proceder a la localización y detención de los autores y pasar a disposición de la autoridad judicial de Málaga. La Guardia Civil recuerda que, para comprar por internet, hay que cerciorarse de la autenticidad de la página, empresa o persona que oferta el producto y que, a la hora de realizar las transferencias bancarias solicitadas, éstas se hagan a través de una plataforma y de un método de pago seguro y fiable.