La 671 edición de la Fira de Tots Sants dio comienzo ayer Miércoles con una masiva afluencia de público y con el compromiso del presidente de la Generalitat, Ximo Puig, para declarar el certamen como Bien de Interés Cultural.

Las calles ya estaban repletas antes incluso de que el presidente del Consejo de Colegios de Abogados de la Comunidad Valenciana, Juan José Tortajada, leyese el documento oficial por el que el rey Pere IV concedió en 1346 a Cocentaina el privilegio para organizar un evento comercial. A la proclamación de Tortajada desde la balconada principal del imponente Palau Comtal han respondido las dolçaines del grupo Malpasset, encargadas de atacar las notas del Himno oficial de la Fira, de Francisco Valor.

Cocentaina es hoy la capital de la Comunidad Valenciana”, manifestó el presidente del Gobierno valenciano, Ximo Puig, que se comprometió a tramitar lo más rápidamente posible la declaración de la Fira como Bien de Interés Cultural. “Estamos convencidos que 2018 será el año del BIC”, señalo. Puig indicó que la Fira ya es un bien inmaterial real por su potencia, vitalidad, historia, raíces e identidad. Solo falta hacerlo oficial”.

A la alcaldesa, Mireia Estepa, le encantó escuchar las palabras del presidente Puig, al que agradeció su apoyo y su presencia, por segundo año consecutivo, en el acto inaugural de un certamen que se prolongará hasta el próximo Domingo. La previsión de la organización es alcanzar los 500.000 visitantes, una cifra que no parece descabellada tras el aluvión de público durante las primeras horas.

Entre los visitantes destacaron dos consellers, el de Hacienda, Vicent Soler, y el de Economía Sostenible, Rafael Climent. Soler recalcó la transformación que ha experimentado la Fira durante los últimos años, mientras que Climent hizo hincapié en la capacidad de la Fira para concentrar tradición, cultura, convivencia y economía.