Es la operación IBAR II, en la que ha participado la Guardia Civil de Alicante, con colaboración de la policía holandesa y la Europol. Y ha sido aquí al lado, en la Marina Alta, donde estaba el laboratorio más grande de drogas sintéticas de toda España. Los agentes incautaron drogas y sustancias por valor de más de 100 millones de euros, y creen que en esta cocina se fabricaban 5 kilos de “cristal” cada día. Se ha detenido a un total de 6 personas, españoles y belgas, y se han hecho 5 registros domiciliarios.

Todo comienza a raíz de otra investigación a una organización criminal dedicada a la distribución de grandes cantidades de heroína por toda España. Uno de sus miembros contactó con un nuevo colaborador para conseguir “cristal”, una droga sintética. El pacto entre las dos organizaciones no salió adelante, pero puso los agentes alerta y se abrió una nueva línea de investigación en torno a esta nueva banda. Así es como descubren que están asentados en la Marina Alta, concretamente en los municipios de Llíber, Teulada y Benissa.

Avanzada la investigación, y como se puede ver en el vídeo emitido por la Guardia Civil, se descubre el laboratorio donde se fabrican las drogas sintéticas. Está fuera de uno de los núcleos urbanos, y muy cerca de la vivienda de uno de los de la banda, en lo que parece un almacén de herramientas para el campo. Pero dentro hay una especie de búnker semienterrado donde está la cocina más grande de drogas sintéticas de toda España. Los agentes consideran que aquí se fabricaba unos 5 kilogramos diarios de ‘cristal’, un total de 1.800 kilos al año.

En el registro se confisca 432 kilos de MDMA, 337 kilos de anfetaminas, 527 de Piperonyl Methyl Ketone (PMK), 1.742 kilogramos de otras sustancias precursoras y 5.211 kilos de otros materiales para cocinar el ‘cristal’. Todo está valorado en más de 100 millones de euros.

Muchas de las sustancias que allí se encontraban tienen un alto grado de toxicidad y son inflamables, “como el metanol, y las variaciones de humedad, presión, y cambios térmicos o mecánicos pueden alterar sus propiedades explosivas”, así que se necesitó la intervención de agentes especializados de Europol para desmantelar el laboratorio de forma segura.