La capital de El Comtat vibró ayer con el gran desfile de la Entrada, un acto en el que participarón más de 3.000 festeros y músicos que se encargaron de hacer disfrutar al público a lo largo de todo el recorrido

Música, color, tradición, fervor e ilusión fueron los principales ingredientes que vistieron de fiesta las calles de Cocentaina.

La capital de El Comtat vivió en la tarde de ayer el gran desfile de la Entrada, el acto más esperado de sus festejos y que agolpó en las calles del municipio a gran cantidad de público de toda la provincia. Los más de 3.000 participantes, recorrieron las calles más céntricas del municipio luciendo coloridos trajes al son de marchas y pasodobles.

A primera hora de la tarde la lluvia amenazaba a los festeros, que a pesar del tiempo no dejaron de disfrutar y festejar sus días grandes. Tras el cese del temporal, la entrada daba comienzo a las 19:00 horas. Las tropas de la cruz eran las encargadas de abrir el desfile y hacer disfrutar a todos los presentes. La Fila Cavallers de Llúria marcó el inicio del espectáculo. La fila más joven del municipio ha tenido la suerte este año de llevar a cabo su primera capitanía de la mano de un festero fundador como capitán, Miguel Blasco Priego. Su boato, compuesto por familiares, amigos y festeros estuvo protagonizado por las armas y los elementos de defensa ante un ataque a la villa. Una vertiente muy guerrera que también se reflejaba en el traje del capitán y su carroza. El color rojo daba fuerza a la vestimenta del cargo y su favorita que emocionados saludaban a su paso ante el público. Tras la fila de capitanía el desfile continuó con las filas contestanas, Contrabandistas, Cavalleria Ministerial y Maseros, fila en la que Francisco Nadal Barrachina Cantó ostentó el cargo de abanderado cristiano. Su boato realzó la tradición y la esencia masera de principio a fin. Por último cerraron el paso de las fuerzas de Jaume I los Cruzados, Almogávares y Gentils.

El bando Cristiano daba paso al colorido de la media luna que entrada la noche tomaba las calles de la villa Condal. La Fila Kabilenyos fue la encargada de iniciar el acto con su capitán, Santiago Prats Castelló. Las marchas moras resonaban y abrían paso a un boato cargado de toques árabes. Un ballet que ilustraba la arena del desierto daba paso a la favorita. El séquito de camellos y caballeros presentaba la carroza del capitán que saludaba orgulloso portando en ella a su hijo como rodella. Los colores tierra, ocre y magenta fueron los predominantes en todos los trajes. El espectáculo de la capitanía mora continuó con el desfile de las filas Berebers “Els Borts”, Bequeteros, Llana, Manta Roja, Mudéjares y Guardia Jalifiana “Sahorins”. Por último, Rafael Agulló Insa, abanderado moro de la Fila Muladís, puso fin a la Entrada del 2018.

El presidente de la Junta de Fiestas de Moros y Cristianos, Hipòlit Borràs destacaba la importancia del acto y deseaba a todos los presentes que disfrutaran de lo que se preparó para los que vienen a ver la Entrada como el resto de actos. A los cargos les deseo que vivan cada acto con emoción y mucho disfrute. En cuanto a las novedades ejecutadas este año por parte de la Junta de Fiestas destacaba la renovación de la ornamentación del recorrido. Borràs explicaba que hemos instalado en las farolas a lo largo de todo el recorrido unas banderolas con los escudos de las filas. Estaban muy deterioradas y ya llevábamos un tiempo con esta idea en mente aunque este año la hemos puesto en marcha con un magnífico resultado.

La villa condal vive hoy su día festivo en honor a Sant Hipòlit. La jornada ha arrancado a primera hora de la mañana con la segunda diana. A las 12:00 horas tendrá lugar la ofrenda floral al santo y la Misa Mayor. La mañana se cerrará con el singular acto de la “Presentació d´Armes”. La tarde estará protagonizada por la solemne procesión, que se cerrará con un pequeño acto de arcabucería en honor al santo. Pasada la medianoche tendrá lugar el desfile humorístico de la Retreta.

El programa de actos festeros continuará mañana con el día del alardo. En total más de 500 kilos de pólvora invadirán el ambiente y representarán las tradicionales batallas. También tendrá lugar la peculiar “Ambaixada de les Tomaques”. Así cerrará Cocentaina sus días de fiesta de este 2018.