Ibi vivió en la jornada de ayer un colofón de fiesta muy especial. La villa juguetera pudo disfrutar de las Entradas del bando cristiano y el bando moro, dos desfiles que convirtieron el municipio en un auténtico espectáculo. Más de 3.000 festeros y más de 80 bandas de música hicieron las delicias de todos los vecinos y visitantes que llenaron las tribunas a lo largo de todo el recorrido.

Por la mañana, los representantes de la cruz eran los encargados de abrir esta atípica jornada de las Fiestas de Moros y Cristianos de Ibi. De forma habitual, el municipio celebra ambos desfiles en la jornada del viernes, un cambio que vino aparejado por las inclemencias temporales. Finalmente, el tiempo daba una tregua y dejaba que todo el trabajo preparado por capitanes y abanderadas saliera a la calle.

El capitán cristiano, José Rodríguez era el encargado de dirigir a los de la cruz. Su boato, inspirado en la reconstrucción de un pueblo después de la guerra, dejaba ver a los espectadores los diferentes oficios, los valores de la enseñanza y la importancia del buen hacer a la hora de devolver a la normalidad un territorio asolado por la guerra. Con el águila como elemento principal, tanto capitán como abanderada hacían su entrada en la villa encima de dos carrozas que hacían alusión a este rapaz. Multitud de escuadras, formadas por amigos y familiares dieron forma a un gran boato que abrió paso al resto de formaciones de este bando. Tras ellos los Almogávares, Guerreros, Contrabandistas, Maseros, Templarios y Cides.

A primera hora de la tarde, el color y la luz de la media luna tomaba las calles del centro urbano. Las galas y los tintes moros de la capitanía de los Mudéjares, presidida por su capitán Miguel Ángel Pérez, hacían su entrada para mostrar la suntuosidad del bando moro. Ellos abrían paso al resto de comparsas, Almorávides, Beduinos, Piratas, Argelianos, Chumberos y Tuareg.

Público y organización aplaudían el gran trabajo que todas las formaciones han realizado durante todo el año para dar forma a ambas entradas que hace unos días pendieron de un hilo debido a las previsiones de lluvia. La Mare de Déu dels Desemparats patrona de Ibi y de estas Fiestas hizo que todo pudiera lucir y aunque de forma distinta cargos, festeros y público en general disfrutaran de las fiestas de 2019.

La jornada terminó con la esperada Vuelta al Castillo, un acto que pone cara a los cargos de las próximas Fiestas de 2020.