La fiesta alcoyana cumplió ayer con la tradición de la visita al Sanatorio San Francisco de Borja de Fontilles. Allí durante toda la jornada sonaron las notas de los pasodobles y las marchas moras y cristianas. Fue la 68ª ocasión en la que los Moros y Cristianos de Alcoy acudieron al Valle de Laguar para mostrar sus fiestas y llevar la solidaridad a través de la Peña Fontilles que, una vez más, ha estado al frente de la organización y ha trabajado para trasladar la alegría y las aportaciones de los alcoyanos a los residentes del centro hospitalario, referente en la curación y eliminación de la lepra en España.

Fueron once filas y prácticamente todos los cargos los que participaron en los actos. Durante la mañana tuvo lugar la Diana, la procesión, la visita a los pabellones y la misa, mientras que desde las 16:00 horas de la tarde tuvo lugar la Entrada. Alrededor de 600 personas tomaron parte en los actos.

La jornada en Fontilles se vio acompañada de una muy buena climatología, que contribuyó al perfecto desarrollo de los actos.