Pere Cañellas ha dejado de ser jugador del Patín Alcodiam Salesiano. Quien hasta ahora era el capitán ha dejado de pertenecer a la plantilla azulgrana poniendo así final a una etapa que ha durado apenas diez temporadas. No solamente ha quedado desvinculado como integrante de su primer equipo, también deja de ser entrenador de la base, de la que era su máximo responsable y coordinador. Una marcha que también se ha dejado sentir en otras instancias del club, ya que Eugenio Pérez, vicepresidente del club y mano derecha de Andrés Hernández, ha decidido presentar también su dimisión. Pérez es suegro de Cañellas y a su vez padre de Carlos Pérez, que sigue a las órdenes de Sergi Punset.

El club ha declinado hacer cualquier valoración sobre las causas de esta ruptura y se limitó a agradecer los años de vinculación con la entidad azulgrana. Aunque el jugador ha expresado lo siguiente: Agradezco todo el apoyo recibido, pero me voy con una mala sensación, ya que no me he sentido respaldado por los que mandan en el club. Mi principal trabajo está en Alcoy y no descarto volver cuando los actuales mandatarios no estén, volvió a destacar “este es el club de mi vida, se lo debo todo y al club solo le puedo dar las gracias, pero no a los que lo gestionan. No me van a retirar ellos, yo me retiraré cuando quiera”.