La Asociación de San Jorge ha iniciado los trabajos de restauración y conservación de la peana procesional de la imagen ecuestre de Sant Jordi.

El anda se encuentra en buen estado de conservación y su ornamentación es la original de 1940. A causa del uso habitual, se han detectado algunas pérdidas o faltantes en detalles de la ornamentación, pero se trata de un objeto de calidad exquisita en cuanto a la talla, las capas preparatorias para el acabado final y, por supuesto el dorado, supuestamente realizado con la técnica al agua y oro de gran calidad.

Las labores propias las está realizando la restauradora alcoyana Andrea Sanz Catalá, y el objetivo principal de esta intervención es devolver la visión estética e histórica del anda, utilizando siempre tratamientos totalmente respetuosos y sin alterar el que fuera su aspecto original.

Los tratamientos se basan en el respeto total hacia el original, utilizando siempre productos inocuos para la obra, pero también en este caso para la técnico responsable. Además, la intervención de restauración se basa en tratamientos tradicionales para asegurar la estabilidad y coherencia entre los añadidos y para una mejor preservación en el tiempo. Esto quiere decir que las reintegraciones volumétricas o reposición de faltantes se realizarán en madera (a cargo de Vicent Reig – «Borumballes») en los casos que se necesite de un mayor detalle en la talla y, a continuación, se preparará la superficie con técnicas tradicionales de dorado, tal y como se hizo en su día por el taller valenciano en el que se confeccionó, usando capas preparatorias de estuco a base de cola de origen animal y carga, las capas de embolado, como imprimación sobre la que finalmente se asientan las hojas de oro fino, en este caso de 22K.

Con el inicio de la restauración, se aprecian todas las alteraciones sufridas a lo largo del tiempo y cómo han afectado. Por un lado, tenemos el ataque de la carcoma y que puede afectar gravemente la estructura del anda si no se hubiera actuado a tiempo. En este caso, se le está inyectando un producto preventivo adecuado.

Existen fisuras en la totalidad de la obra, debido a los materiales constituyentes y los movimientos naturales de la madera por los diferentes cambios estacionales.

Así pues, lo más representativo son los retoques y repintes en el anda en toda su extensión, motivadas por el interés de mostrarla siempre en buenas condiciones.

Una pieza con historia

El anda procesional fue un encargo al taller valenciano Royo – Rabasa de Valencia, cuya firma se encuentra en perfecto estado de conservación en la parte interior de la peana, a ambos lados. Este taller, liderado por Antonio Royo Miralles y José Rabasa Pérez, se encargaba de crear completas obras de imaginería, desde la talla de la madera, la policromía y el dorado, sin la intervención de ningún otro taller, que era lo más habitual durante el siglo XX.

La restauradora

Andrea Sanz es fundadora de HANZZ Conservación y Restauración. Es licenciada en Bellas Artes por la Universitat Politècnica de València, donde realizó un máster en Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural, y participó como parte del equipo investigador de restauración y conservación en varios proyectos de cooperación internacional para el desarrollo en países de latinoamérica como Ecuador y Guatemala, centrados en la arqueología terrestre.

Al finalizar sus estudios, disfrutó de varias becas de formación en los departamentos especializados en restauración de arqueología, de pintura mural y de escultura para el MARQ (Museo Arqueológico de Alicante) y a continuación para la Diputación Provincial de Castellón. Dirige el Área de Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural Subacuático del IBEAM (Institut Balear d’Estudis en Arqueologia Marítima).