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A pocas semanas de que entre en vigor la obligatoriedad de la señal V16 conectada desde la Asociación Unificada de Guardias Civiles se han alzado voces críticas contra esta medida.
La baliza V16 conectada sustituye a los tradicionales triángulos de emergencia, y será obligatoria a partir del 1 de enero de 2026. Aunque es totalmente legítimo que desde la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) se expresen preocupaciones sobre la seguridad vial, no podemos ignorar varios matices fundamentales que deben formar parte del debate público.
En primer lugar, es importante subrayar que la norma no es nueva. Fue aprobada en 2020, con una ventana transitoria amplia hasta el 1 de enero de 2026, y desde julio de 2025, se eximió a los conductores de la obligatoriedad de los triángulos de emergencia en vías rápidas. Es decir, ha habido cinco años para analizar, debatir y plantear mejoras.
Esperar a los últimos meses para elevar una crítica estructural debilita el mensaje y genera incertidumbre tanto en los usuarios como en los operadores del sector. En ese tiempo, muchas empresas como la nuestra han hecho un esfuerzo enorme en inversión, desarrollo tecnológico, homologaciones, logística y producción para garantizar que haya suministro suficiente para todos los vehículos del país. Nada menos que 35 millones de vehículos.
En segundo lugar, si realmente se considera que la baliza presenta limitaciones, lo razonable sería plantear alternativas complementarias o evolutivas, como refuerzos visuales o telemáticos, o incluso la integración con sistemas del vehículo. Es vital que la crítica sea siempre responsable y vaya acompañada de propuestas.
También hay que recordar un dato relevante: hablamos de salvar vidas. Desde que el uso del triángulo dejó de ser obligatorio en autopistas y autovías en julio de 2023, los accidentes vinculados a atropellos de peatones en carretera se han reducido. De hecho, en 2022, un total de 126 peatones fallecieron en carretas, en 2023, esta cantidad decreció a 56 personas, y en 2024, según los datos de la DGT, el número de peatones fallecidos en carretera se redujo en un 15%.
Esto, aunque no atribuible exclusivamente a la V16, evidencia que alejar al conductor del arcén y evitar desplazamientos peligrosos para colocar triángulos ha tenido un efecto positivo.
La conectividad es otro punto clave que la AUGC omite en su argumentario. Hoy en día, muchos vehículos están conectados a sistemas de navegación y aplicaciones en tiempo real. Cuando una V16 conectada se activa, la señal se transmite inmediatamente a la plataforma DGT 3.0, y a los navegadores y paneles de información variable colocados en las vías. Esto permite que otros conductores estén alertados antes incluso de tener visibilidad directa del vehículo parado.
La conectividad es otro punto clave que la AUGC omite en su argumentario. Hoy en día, muchos vehículos están conectados a sistemas de navegación y aplicaciones en tiempo real. Cuando una V16 conectada se activa, la señal se transmite inmediatamente a la plataforma DGT 3.0, y a los navegadores y paneles de información variable colocados en las vías. Esto permite que otros conductores estén alertados antes incluso de tener visibilidad directa del vehículo parado.
Por último, cuando se menciona el “peligro en curvas o cambios de rasante”, conviene poner el foco también en la actitud del conductor. Porque en esos mismos tramos podemos encontrarnos un coche parado, sí, pero también un tractor circulando a 25 km/h, una bicicleta, un peatón o incluso un animal. Por lo tanto, respetar las normas de velocidad y extremar la precaución es tan importante, o más, que cualquier señal luminosa.
Además, no debemos olvidar que hay personas, como aquellas con movilidad reducida o condiciones especiales, que no tienen la posibilidad física de salir del vehículo y colocar un triángulo. En ese sentido, la baliza V16 conectada representa una solución universal, accesible y segura para cualquier tipo de usuario.
Además, no debemos olvidar que hay personas, como aquellas con movilidad reducida o condiciones especiales, que no tienen la posibilidad física de salir del vehículo y colocar un triángulo. En ese sentido, la baliza V16 conectada representa una solución universal, accesible y segura para cualquier tipo de usuario.
Siempre es bienvenida la vigilancia crítica sobre cualquier medida de seguridad vial, pero también es exigible coherencia, responsabilidad y sentido de oportunidad. Las normas pueden perfeccionarse, pero no deben deslegitimarse de forma tardía, ni sin aportar alternativas.
En la construcción de un ecosistema vial más seguro, todos tenemos un papel. Y la crítica, cuando es útil, va de la mano de la propuesta.
Ignacio Palmer González
Responsable de comunicación de Erum Vial



