Artículo de opinión de Kiko Cantó Coloma

La popular expresión corretjeta descoberta hace referencia a la revelación de un asunto a pesar de la voluntad por mantenerlo oculto. Esto es precisamente lo que le ha sucedido al PSOE de Antonio Francés en el caso de la delicada situacióneconómica del Ayuntamiento de Alcoy. En castellano encontramos una frase similar: se descubrió el pastel.
La verdad ha salido a la luz pública a través del pleno extraordinario y urgente que el PSOE se vio obligado a convocar el pasado mayo para cancelar unos préstamos firmados en 2014 y 2015. Objetivo: mejorar los números del Ayuntamiento y cumplir los indicadores económicos para optar un nuevo crédito. Es decir, cancelar préstamos antiguos para pedir nuevos.
El PSOE planteó la operación apenas unas semanas después de aprobar un presupuesto presentado a bombo y platillo como el más elevado de la historia de la ciudad. El discurso grandilocuente del alcalde contrasta con la necesidad de soltar lastre para poder optar a nueva financiación. Qué lástima que a Francés solo le guste escucharse a sí mismo y no atienda a los técnicos municipales, que en sus informes alertan de la complicada situación económica del Ayuntamiento.
El mal estado de las cuentas locales es corretjeta descoberta también al comprobar que parte de los proyectos que debían haberse pagado con los créditos de 2014 y 2015 no se han hecho. La pregunta es obvia: ¿en qué ha gastado el PSOE ese dinero ingresado aquellos años? Y la siguiente, todavía más: ¿dónde están los 13 millones de euros en los que están valorados los proyectos que están pendientes de hacer desde 2013? En las arcas municipales desde luego que no.
La corretjeta descoberta, o el pastel, como lo quieran decir, es que el Gobierno de Francés está desviando el dinero que llega de los bancos para financiar inversiones a gasto corriente. Con el dinero de los préstamos está tapando la falta de recursos necesarios para que el Ayuntamiento funcione. En lugar de ejecutar proyectos y hacer avanzar la ciudad, el PSOE está tapant forats con el dinero de las inversiones. Traslademos la situación a la economía familiar: si el préstamo para reformar su casa usted se lo gasta en pagar la luz y el agua, usted tiene un problema.
La dependencia de los préstamos para poder cubrir los gastos básicos amenaza con paralizar el Ayuntamiento en caso de que estos no lleguen. Por eso el Gobierno socialista, a prisas y corriendo, ha tenido que cancelar los antiguos préstamos para poder optar a nuevos créditos que le den aire En lugar de frenar esta pelota que se va agrandando cada año y que pone en riesgo la viabilidad económica del Ayuntamiento, el PSOE mantiene una huida hacia adelante. Básicamente hasta las elecciones de mayo de 2023. Pero la situación es tan crítica que, corretjeta descoberta, en el pleno extraordinario del pasado mayo se confirmaron los peores presagios sobre las cuentas municipales.
El PSOE ha quedado delatado. Ya no valen los romanços con los que el alcalde nos ha cansado durante tres legislaturas. Solo cabe escuchar a los técnicos y corregir una dinámica que lleva al Ayuntamiento y a la ciudad directamente a la ruina.

Por Kiko Cantó Coloma
Concejal del PP en el Ayuntamiento de Alcoy