(2022-5-4) El Colegio de Enfermería de Alicante quiere aprovechar la celebración mañana jueves, 5 de mayo, del Día Internacional de la Matrona para reivindicar que el sistema sanitario de la Comunidad Valenciana cuente con un mayor número de estas especialistas.
100 años de progreso es el lema elegido por la Confederación Internacional de Matronas (ICM por sus siglas en inglés) para conmemorar el centenario del nacimiento de la Unión Internacional de Matronas en Bélgica, entidad que fue la precursora de la ICM.
Desde el Colegio de Enfermería de Alicante, a través de su vocal IV, Noelia Rodríguez Blanco, se quiere llamar la atención sobre el hecho de que el ritmo de progreso en la creación de personal de salud sexual, reproductiva, materna, neonatal, infantil y adolescente no está mejorando al ritmo necesario para cumplir el Objetivo de Desarrollo Sostenible 3 (reducir la tasa mundial de mortalidad materna a menos de 70 por cada 100.000 nacidos vivos para 2030) y se prevé que la brecha, entre los países de altos y bajos ingresos aumente.
Ante ello, los cien años de progreso que presiden el lema de este año deben servir tanto para celebrar lo avanzado en el último centenar de años como para plantear ambiciosas metas de cara a los próximos cien. Metas que incluyan en todos los casos conseguir las mejores condiciones de salud y bienestar para las madres y sus criaturas.
Además, es importante destacar que la escasez de estas profesionales no puede cubrirse con otras especialidades porque también hay carencia global de estas. Un mayor número de matronas y matrones no solo permitiría que más mujeres, adolescentes y recién nacidos tuvieran acceso a sus singulares habilidades, sino que también liberaría a los médicos y enfermeras para que pudieran centrarse en otras necesidades sanitarias.
Estas especialistas son fundamentales, incluso y especialmente, durante una pandemia mundial. En este sentido, hay que llamar la atención sobre el hecho de que la COVID-19 haya afectado dramáticamente a todos los aspectos de los sistemas de salud, incluyendo la atención a la salud sexual, reproductiva, materna, neonatal, infantil y adolescente. La interrupción de los servicios conlleva el riesgo de mermar los logros alcanzados con tanto esfuerzo en materia de resultados sanitarios y de aumentar los embarazos no deseados, las infecciones de transmisión sexual, los abortos inseguros y mayores riesgos para la salud de las madres, los recién nacidos y los adolescentes. Las matronas llevan décadas reforzando los sistemas de atención primaria y desempeñarán un papel fundamental en la salud y bienestar de las mujeres y sus hijos siempre y cuando se garantice su labor insustituible.
A pesar del año tan complicado debido a la pandemia del COVID-19, se ha hecho un gran esfuerzo por adaptarse a las circunstancias y seguir prestando con la mejor calidad posible los cuidados maternales y neonatales.