ARTICULO DE OPINION DE ROMUALDO CODERCH

Los actores principales que actúan en el ámbito de la formación profesional dual (FPD) son tres, a saber:
– Empresas.
– Centros formativos.
– Personas.

EMPRESAS:
Según fuentes de la CEOE, el 65% de las empresas actuales tienen problemas para cubrir puestos de trabajo al confiar la formación exclusivamente a los entes educativos y ser incapaces de formar un trabajador en una tarea específica en tiempo y espacio.
Según ADECCO (empresa de servicios laborales), el 41% de las ofertas de trabajo requieren un título de formación profesional. Perfiles como el de especialistas en mantenimiento de instalaciones de calefacción o frigoríficas son buscados constantemente por las empresas pero apenas hay alumnos.
Al estar en un escenario creciente de digitalización, la búsqueda de especialistas de mantenimiento crece de manera exponencial, dado que instalaciones paradas o con menor actividad a causa de la pandemia necesitan un mantenimiento eficaz para cuando tengan que rendir a plena capacidad.
Es importante destacar el mundo laboral que se nos viene encima: la instalación de carga eléctrica o hidrógeno (redes) para vehículos; el desarrollo de instalaciones para autoconsumo eléctrico por paneles fotovoltaicos y su mantenimiento; robótica, medioambiente, etc.
Las situaciones anteriormente citadas solo son un pequeño botón de muestra de las oportunidades que están y que vienen tanto para los que tienen que definir su inmediata incorporación a la vida laboral como para los que deben redefinirla.

CENTROS FORMATIVOS:
Responsables de la formación generalista y también, cómo no, de la específica, que permita facilitar al alumno su éxito en el ingreso a la sociedad y a su vida laboral.
Vivimos momentos de cambio que obligan a adaptarse a un mundo de nuevas necesidades.
Según una encuesta realizada a los alumnos, el 60% opina que la mejor vía para ingresar en el mundo laboral es la formación profesional. El 70% opina que en las carreras debería haber muchas más prácticas.
Los centros, tanto públicos como privados, van ideando e incorporando nuevas titulaciones que abran el máximo la oferta laboral.
Según el IVIE (Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas), en los últimos años se han creado 1.760 títulos, de los cuales 190 se consideran innovadores. Pocos, pero con tendencia positiva.

Para Andreas Schleicher, (Director del Departamento de Educación de la OCDE), “la innovación consiste en ser capaz de conectar los puntos”. Y nos dedica una frase muy dura: ”la enseñanza en España educa para un mundo que no existe”. (El País, 18/06/2021).

PERSONAS:
Los futuros profesionales se encuentran con un exceso de información a la hora de elegir entre el abanico de la oferta educativa actual, situación que les genera un mar de dudas.
El nombre de la carrera, sin conocer (a priori), el contenido de las asignaturas, puede tener efectos nocivos futuros a la hora de elegir especialidad.
Tanto la familia como los centros escolares, son esenciales para disipar y clarificar la información desmesurada. Las conferencias de empresas en los centros educativos sería un punto esencial a considerar.
La información y la comunicación es esencial para fallar lo menos posible en la elección del tipo de estudios en la que es muy importante que el alumno se incline por aquello que se le da bien, le apasiona y que desde luego, aporta valor a la sociedad.

La armonización de intereses de estos tres actores es esencial para el éxito del objetivo final: formación de buenos profesionales que sumen con su aptitud y actitud en los cometidos deseados por las empresas que los contraten, haciéndoles crecer tanto a ellos como a ellas, profesional, social y humanamente. A esto se le llama: FORMACIÓN PROFESIONAL DUAL.

Romualdo Coderch.
Membre del grupIndustrialitz@cció.