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Los documentos regulan las obligaciones de las personas residentes, las condiciones económicas y la participación en la comunidad, con contratos de hasta tres años para jóvenes y siete para personas mayores
La Junta de Gobierno Local ha aprobado este jueves los modelos de contrato de arrendamiento de las 18 viviendas municipales que forman parte del proyecto intergeneracional de la calle Sant Mateu, en el barrio del Partidor. Se trata de un nuevo paso en la tramitación administrativa necesaria para poner en funcionamiento este edificio, que se encuentra en su última fase y que ofrecerá un modelo residencial basado en la vivienda asequible, la convivencia entre generaciones y el soporte mutuo.
Los modelos aprobados se adaptan a los dos colectivos a los que se dirige la iniciativa: jóvenes entre 18 y 35 años y personas mayores de 65 años que conservan su autonomía personal. Los contratos establecen una duración inicial de un año, con posibilidad de prórrogas anuales hasta un máximo de tres años en el caso de los jóvenes y de siete años para las personas mayores, siempre que se mantengan las circunstancias que justificaron el acceso a la vivienda y se cumplan las condiciones establecidas.
Los precios mensuales del alquiler social oscilan entre los 210 y 274 euros, en función de las características y dimensiones de cada inmueble.
Entre las obligaciones de las personas adjudicatarias figura destinar la vivienda a domicilio habitual, mantenerla en buenas condiciones de conservación e higiene y asumir el pago de la renta mensual, así como de los suministros individuales de agua, electricidad y otros servicios, las tasas de basura y alcantarillado y los gastos correspondientes al mantenimiento de los elementos y servicios comunes del edificio. El pago del alquiler deberá realizarse antes del día 15 de cada mes, preferentemente mediante domiciliación bancaria.
Los contratos también establecen que no podrán realizarse obras ni modificar el equipamiento de la vivienda sin autorización expresa del Ayuntamiento. En caso de finalización del contrato, deberá devolverse el inmueble en las condiciones establecidas y con todo el mobiliario y equipamiento con el que se haya entregado.
Uno de los aspectos más importantes de este modelo es la implicación de las personas residentes en la vida comunitaria. No se trata únicamente de ofrecer un alojamiento, sino de crear un entorno de convivencia en el que la relación entre generaciones y la colaboración sean elementos fundamentales. Por eso, las bases de la convocatoria establecen una dedicación mínima de cuatro horas semanales a actividades de participación y desarrollo comunitario.
La concejala de Vivienda, Teresa Sanjuán, ha destacado que “este proyecto va más allá de facilitar una vivienda a precio asequible. Queremos crear una comunidad en la que jóvenes y personas mayores puedan convivir, compartir experiencias y ayudarse mutuamente. Por eso, los contratos no sólo regulan las condiciones del alquiler, sino también las responsabilidades que comporta formar parte de este modelo de convivencia».
Sanjuán ha explicado que el Ayuntamiento está avanzando en todos los trámites necesarios para posibilitar la entrada de las personas residentes. «Estamos en la última fase de un proyecto que ha requerido un importante proceso administrativo, desde la aprobación de las bases y la selección de las personas participantes hasta la distribución de las viviendas y la preparación de los contratos. Estamos impulsando cada paso con la mayor agilidad posible, pero cumpliendo todos los procedimientos y plazos que marca la normativa. Nuestro objetivo es que las personas adjudicatarias puedan disponer de sus viviendas lo antes posible y que el edificio empiece a cumplir la función social para la que ha sido construido».
Un proyecto residencial innovador para el barrio del Partidor
El edificio de Sant Mateu 102-104 cuenta con 18 viviendas, distribuidas en estudios y pisos de un dormitorio. Dos de estas viviendas se destinarán a un recurso de carácter social gestionado por una entidad especializada, con el objetivo de facilitar procesos de integración e inclusión social. El edificio dispone también de espacios comunes y servicios comunitarios, entre los que se encuentran una sala de convivencia, una lavandería y un patio. La planta baja incorpora además espacios accesibles al vecindario mediante acceso controlado.
Las obras empezaron en marzo de 2024 y fueron adjudicadas por un importe de cerca de dos millones de euros, con financiación municipal y aportaciones del Gobierno de España y la Generalitat Valenciana a través del programa de regeneración y renovación urbana y rural (ARRUR) y del Programa Plurirregional de España FEDER 2021-2027, a través del Plan EDIL.
Por lo que respecta al procedimiento de acceso, la Junta de Gobierno Local aprobó las bases específicas de la convocatoria el pasado 2 de abril y, posteriormente, el 24 de septiembre, aprobó definitivamente la relación de personas admitidas. El 27 de octubre se incorporó en el expediente la propuesta de distribución de los tipos de vivienda entre las personas adjudicatarias, de acuerdo con las características de cada alojamiento y los criterios establecidos en las bases.
La aprobación de los modelos contractuales constituye ahora un nuevo trámite necesario para formalizar los arrendamientos y seguir avanzando hacia la puesta en funcionamiento de este nuevo recurso municipal de vivienda.
Los documentos regulan las obligaciones de las personas residentes, las condiciones económicas y la participación en la comunidad, con contratos de hasta tres años para jóvenes y siete para personas mayores
La Junta de Gobierno Local ha aprobado este jueves los modelos de contrato de arrendamiento de las 18 viviendas municipales que forman parte del proyecto intergeneracional de la calle Sant Mateu, en el barrio del Partidor. Se trata de un nuevo paso en la tramitación administrativa necesaria para poner en funcionamiento este edificio, que se encuentra en su última fase y que ofrecerá un modelo residencial basado en la vivienda asequible, la convivencia entre generaciones y el soporte mutuo.
Los modelos aprobados se adaptan a los dos colectivos a los que se dirige la iniciativa: jóvenes entre 18 y 35 años y personas mayores de 65 años que conservan su autonomía personal. Los contratos establecen una duración inicial de un año, con posibilidad de prórrogas anuales hasta un máximo de tres años en el caso de los jóvenes y de siete años para las personas mayores, siempre que se mantengan las circunstancias que justificaron el acceso a la vivienda y se cumplan las condiciones establecidas.
Los precios mensuales del alquiler social oscilan entre los 210 y 274 euros, en función de las características y dimensiones de cada inmueble.
Entre las obligaciones de las personas adjudicatarias figura destinar la vivienda a domicilio habitual, mantenerla en buenas condiciones de conservación e higiene y asumir el pago de la renta mensual, así como de los suministros individuales de agua, electricidad y otros servicios, las tasas de basura y alcantarillado y los gastos correspondientes al mantenimiento de los elementos y servicios comunes del edificio. El pago del alquiler deberá realizarse antes del día 15 de cada mes, preferentemente mediante domiciliación bancaria.
Los contratos también establecen que no podrán realizarse obras ni modificar el equipamiento de la vivienda sin autorización expresa del Ayuntamiento. En caso de finalización del contrato, deberá devolverse el inmueble en las condiciones establecidas y con todo el mobiliario y equipamiento con el que se haya entregado.
Uno de los aspectos más importantes de este modelo es la implicación de las personas residentes en la vida comunitaria. No se trata únicamente de ofrecer un alojamiento, sino de crear un entorno de convivencia en el que la relación entre generaciones y la colaboración sean elementos fundamentales. Por eso, las bases de la convocatoria establecen una dedicación mínima de cuatro horas semanales a actividades de participación y desarrollo comunitario.
La concejala de Vivienda, Teresa Sanjuán, ha destacado que “este proyecto va más allá de facilitar una vivienda a precio asequible. Queremos crear una comunidad en la que jóvenes y personas mayores puedan convivir, compartir experiencias y ayudarse mutuamente. Por eso, los contratos no sólo regulan las condiciones del alquiler, sino también las responsabilidades que comporta formar parte de este modelo de convivencia».
Sanjuán ha explicado que el Ayuntamiento está avanzando en todos los trámites necesarios para posibilitar la entrada de las personas residentes. «Estamos en la última fase de un proyecto que ha requerido un importante proceso administrativo, desde la aprobación de las bases y la selección de las personas participantes hasta la distribución de las viviendas y la preparación de los contratos. Estamos impulsando cada paso con la mayor agilidad posible, pero cumpliendo todos los procedimientos y plazos que marca la normativa. Nuestro objetivo es que las personas adjudicatarias puedan disponer de sus viviendas lo antes posible y que el edificio empiece a cumplir la función social para la que ha sido construido».
Un proyecto residencial innovador para el barrio del Partidor
El edificio de Sant Mateu 102-104 cuenta con 18 viviendas, distribuidas en estudios y pisos de un dormitorio. Dos de estas viviendas se destinarán a un recurso de carácter social gestionado por una entidad especializada, con el objetivo de facilitar procesos de integración e inclusión social. El edificio dispone también de espacios comunes y servicios comunitarios, entre los que se encuentran una sala de convivencia, una lavandería y un patio. La planta baja incorpora además espacios accesibles al vecindario mediante acceso controlado.
Las obras empezaron en marzo de 2024 y fueron adjudicadas por un importe de cerca de dos millones de euros, con financiación municipal y aportaciones del Gobierno de España y la Generalitat Valenciana a través del programa de regeneración y renovación urbana y rural (ARRUR) y del Programa Plurirregional de España FEDER 2021-2027, a través del Plan EDIL.
Por lo que respecta al procedimiento de acceso, la Junta de Gobierno Local aprobó las bases específicas de la convocatoria el pasado 2 de abril y, posteriormente, el 24 de septiembre, aprobó definitivamente la relación de personas admitidas. El 27 de octubre se incorporó en el expediente la propuesta de distribución de los tipos de vivienda entre las personas adjudicatarias, de acuerdo con las características de cada alojamiento y los criterios establecidos en las bases.
La aprobación de los modelos contractuales constituye ahora un nuevo trámite necesario para formalizar los arrendamientos y seguir avanzando hacia la puesta en funcionamiento de este nuevo recurso municipal de vivienda.



