“Ante la imposibilidad en estos momentos de remunicipalizar el servicio, debemos aparcar el debate ideológico y centrarnos en las mejoras para optimizar el nuevo contrato”, asegura el concejal.

 

El Concejal no adscrito, Marcos Martínez, hace un llamamiento para que se trabaje conjuntamente en la elaboración del nuevo contrato del servicio urbano de autobuses. “Todos somos conscientes de que, a día de hoy, no es posible revertir la gestión, por lo que ahora mismo deberíamos dejar de lado este debate, y centrar nuestros esfuerzos en conseguir el mejor contrato posible para la Ciudad”, apunta Martínez. “En lugar de cometer el error de buscar un largo contrato, la prioridad debe ser mejorar la eficiencia tanto medioambiental como funcional, optimizar los costes y potenciar el uso del transporte público”, añade el concejal.

El Gobierno Municipal ha facilitado una propuesta, a la vez que unos estudios y una consulta ciudadana, que supone una buena base sobre la que trabajar. Sin embargo, en ella se detectan tanto algunos aspectos discutibles y mejorables, como otros que, simplemente, no se han tenido en cuenta. “Tendremos que revisar, por ejemplo, el servicio a la Font Dolça, la subida a La Salle y piscina municipal, dotando de mayor servicio a El Xorrador, Horta Major o los institutos, con un especial cuidado a los cambios en el Centro, Zona Alta y Viaducto, sin mermar de ninguna manera el servicio de ninguno de nuestros barrios. Mejorar frecuencias, optimizar líneas y darle a este medio de transporte la eficiencia que necesita”, declara Marcos Martínez, quien apela “a dejar los modelos ideológicos (todos muy respetables) para otra ocasión, puesto que ahora mismo no tiene ningún  sentido y no aporta ninguna solución, y en lugar de ello ponernos todos manos a la obra pensando de manera objetiva en lo mejor para Alcoy”.